El placer y la prevención: cuando el buen sexo es un sexo más seguro

Anne Philpott
Presidenta del Consejo Directivo, Proyecto Placer, Londres, RU, y Asesora en Salud, Departamento
para el Desarrollo Internacional, RU
Wendy Knerr
Directora de Comunicaciones, Proyecto Placer, Londres, RU.
E-mail: wendy@the-pleasureproject.org
Vicky Boydell
Candidata a PhD, Antropología, London School of Economics, Londres, RU

Resumen: La mayoría de los programas de educación sexual utilizan el temor y el riesgo de enfermedades para motivar a las personas a tener sexo más seguro. Esto da la impresión de que el sexo más seguro y el sexo por placer son mutuamente exclusivos. No obstante, cada vez existen más pruebas de que la promoción del placer con los mensajes de sexo más seguro pueden aumentar el uso sistemático de los condones y otras formas de sexo más seguro. Con este fin, el Proyecto Placer creó el Mapa Mundial del Placer, un documento que identifica proyectos y organizaciones internacionales que anteponen el placer en la prevención del VIH y la promoción de la salud sexual, y medios de comunicación sexualmente provocativos que tratan sobre el sexo más seguro. En este artículo se resumen algunos hallazgos de este ejercicio y lo que se aprendió respecto a la incorporación del placer. Encontramos que una variedad de organizaciones, incluidos los grupos religiosos y de jóvenes, y ONG y organismos dedicados a la lucha contra el VIH/SIDA, promueven el sexo más seguro placentero. Algunas tácticas empleadas son promover diálogo y técnicas sexuales, enseñar a las parejas casadas cómo mejorar sus relaciones sexuales e incluir imágenes del deseo en los materiales de educación sexual. Este artículo se centra en las formas de erotizar los condones masculino y femenino como ejemplos de medios eficaces de utilizar el placer en la prevención del VIH y la promoción de la salud sexual. © 2011 edición en español, 2006 edición en inglés, Reproductive Health Matters.

Palabras clave: placer, sexo, VIH/SIDA, condones, lubricante, Asia, África

EL placer sexual es la satisfacción y disfrute físico y/o psicológico que se obtiene de cualquier intercambio erótico. Esta amplia definición intenta capturar la diversidad de experiencias individuales del placer, las mismas que son determinadas por los contextos personales, socioculturales, financieros, religiosos y políticos. Intenta también evitar ideas prescriptivas y generalizadas que convierten a ciertas formas de placer en normales, y a otras en marginales.

La investigación sugiere que la búsqueda de placer es una de las principales razones por las que las personas tienen sexo. Por ejemplo, de acuerdo a un reciente estudio con hombres heterosexuales en Mombasa, Kenia.

“…la mayor parte de personas que se involucran en una relación sexual (particularmente quienes pagan por sexo) no están pensando en la enfermedad, sino en su propio disfrute.””1

Un estudio reciente sobre educación sexual y relaciones interpersonales destaca que en la prevención de las ITS/VIH, “una mayor aceptación de las experiencias sexuales positivas puede favorecer los resultados en el ámbito de la salud pública”.2 Otros estudios argumentan que negar la posibilidad del placer en las relaciones sexuales, especialmente en el caso de las mujeres, tiene un impacto negativo en sus posibilidades de negociar activamente un sexo más seguro. 3   4

El Proyecto Placer (Pleasure Project) es un recurso educativo que busca asegurar que los educadores en salud sexual incluyan el placer como elemento clave de su trabajo, que los materiales educativos incorporen el placer y que los materiales eróticos incluyan el sexo seguro. En diciembre 2004, el Proyecto Placer desarrolló junto con CARE Camboya un curso de capacitación en este país llamado “Entrenamiento para el Sexo, el Sexo más Seguro y el Placer”, con el fin de explorar el potencial de los métodos de prevención del VIH para hacer del sexo una experiencia más segura y placentera. Para facilitar el entrenamiento, elaboramos el Mapa Global del Placer, un documento que identifica proyectos y organizaciones, en todo el mundo, que anteponen el placer en la prevención del VIH y la promoción de la salud sexual, y medios de comunicación sexualmente provocativos que abordan el tema del sexo más seguro.

El Mapa Global se desarrolló utilizando mensajes en las listas electrónicas de salud sexual, comunicaciones personales en conferencias e información proporcionada por contactos iniciales. Se basa principalmente en literatura a la que no se accede por canales convencionales (literatura “gris”) e informes personales sobre estrategias programáticas, y no ha sido sometido a la revisión de expertos. A la fecha, el mapa incluye recursos con una visión positiva del sexo para jóvenes; ejemplos del trabajo de las iglesias para enseñar a las parejas casadas cómo mejorar sus relaciones sexuales; materiales informativos con mensajes positivos sobre el sexo para hombres gay; ejemplos de consejería en los temas de placer y reducción del daño con trabajadoras sexuales; ejemplos de arte erótico para personas viviendo con VIH; tácticas para iniciar un diálogo sobre el placer; formas de erotizar los condones y otros métodos de barrera; y películas eróticas provocativas que promueven un sexo seguro. El trabajo de estos programas y organizaciones se mantiene bastante aislado en la medida en que el placer no es ampliamente aceptado como un componente de la promoción de la salud sexual.5   6

Erotizando los condones

Cada vez hay más evidencia de que promover el uso del condón masculino y femenino asociado al placer y a mensajes de sexo más seguro, puede incrementar el uso consistente del condón y la práctica del sexo más seguro.1   7   8   9 Este es el “poder del placer”.

Dada la percepción generalizada de que los condones reducen el placer sexual,10   12 es fundamental que las campañas de salud sexual aborden el tema del placer cuando promueven el uso del condón. Existen muchas razones por las cuales las personas prefieren no usar un condón y practican en consecuencia un sexo de mayor riesgo. A muchos les preocupa, por ejemplo, el costo implicado en el uso regular del condón (especialmente las trabajadoras sexuales). En ocasiones se percibe no estar en riesgo (hecho estimulado por la ignorancia, o por los mitos sobre el VIH y el sida), o se cree que los condones no son efectivos para prevenir el VIH, o que proponer el uso del condón significa que no se confía en la pareja. Para muchos, el condón no es más que una necesidad incómoda y desagradable.

Razones similares explican la poca difusión del uso del condón femenino en todo el mundo, particularmente en contextos de bajos recursos. Los prejuicios de quienes diseñan las políticas, el limitado abastecimiento y acceso, su costo relativamente más alto, la falta de información sobre cómo usarlo y, en general, la incomodidad que supone tanto para los hombres como para las mujeres el tocar el cuerpo de la mujer para insertar el condón, son factores que afectan su uso. Posiblemente, la razón más común para no usar condón femenino sea la percepción de que es incómodo, molesto y poco atractivo. Por esta razón, erotizar los condones masculinos y femeninos resulta clave para incrementar su uso: el hacerlos más cómodos y placenteros los convierte en un accesorio erótico, y no sólo en un instrumento de salud pública orientado a prevenir la enfermedad. Desde el inicio de la pandemia de VIH, se ha promovido ampliamente el condón masculino como el principal medio de prevención. Desafortunadamente, muchas personas siguen optando por un sexo no protegido y no por el condón. Es evidente que factores vinculados a la demanda, como el riesgo percibido, la disminución en las sensaciones sexuales, la menor lubricación, la reducción de la espontaneidad, la resistencia y renuencia de la pareja, y la sensación del condón son al menos tan significativos como aquellos ligados a la oferta.13

No obstante, los condones pueden ser muy provocativos y placenteros, el buen sexo puede ser más seguro y el sexo más seguro puede ser muy bueno –especialmente cuando se conocen algunas formas para erotizar los condones masculinos y femeninos para el sexo con penetración. Algunas formas rápidas y “calientes” para ilustrar los beneficios eróticos de ambos tipos de condones se incluyen a continuación.

Primero, uno de los secretos mejor guardados del buen sexo (y del sexo más seguro) es el lubricante a base de agua, que puede hacer que el sexo sea más húmedo y atrayente, y también evitar que el condón se rompa si hay sequedad o si el sexo es intenso, tornándolo más seguro. Por ejemplo, echar una pequeña cantidad de lubricante a base de agua sobre la punta del condón incrementará la sensibilidad durante la penetración, creando una sensación esponjosa alrededor de la cabeza del pene. Y agregar un lubricante con sabor puede hacer que el sexo oral sea no sólo más seguro sino también más agradable.

Alternativamente, los condones masculinos pueden ser mucho más divertidos si se usa la boca para desenrollarlos sobre el pene. Para hacerlo, se toma suavemente la tetilla del condón entre los dientes (cuidando de no romperlo) y luego se desliza sobre el pene, lamiéndolo hasta la base. Puede practicarse sobre un dildo, un vibrador o una verdura (como un pepino) antes de hacerlo con un hombre.

Asimismo, colocar lentamente el condón, saboreando el proceso, muestra cuánto se aprecia el pene de la pareja. Puede también pedirse al hombre que se ponga él mismo el condón, y que muestre en el proceso exactamente cómo le gusta que lo toquen. La investigación evidencia que con una pareja regular, no existe mayor probabilidad de que un condón normal o más delgado se rompa con mayor facilidad que uno grueso durante el sexo anal. Así, los educadores en salud sexual y salud pública pueden sugerir a las personas que consigan algunos condones extra delgados y disfruten de la intimidad.

Más aún, el hecho mismo de abrir un condón masculino puede significar que la persona está lista para el sexo. Llevar condones en el bolsillo o cartera al salir –y enseñárselos a una potencial pareja– demuestra el interés de la persona en el sexo, al tiempo que alienta el uso del condón. Para algunas personas, puede ser muy excitante ver cómo un hombre se coloca un condón con energía y convicción. Finalmente, muchas personas admiten que les gusta la “limpieza” de los condones masculinos –el semen no se chorrea ni ensucia la cama, y permanece dentro del condón. Pero a quienes les gusta el “desorden”, puede ser placentero ver cómo un hombre llega al orgasmo. En este caso, se le puede pedir que salga antes de llegar, se quite el condón y eyacule sobre el pecho, los senos o espalda de su pareja. Esto también puede ser muy excitante.

Los condones femeninos también pueden ser erotizados. Muchas personas encuentran muy estimulante la penetración profunda del anillo interior del condón femenino. La mujer puede colocarse el condón femenino mientras su pareja la observa, diciéndole que puede mirar pero no tocar. Se puede usar el anillo externo para frotarlo contra el clítoris usando los dedos o el pene. Muchos hombres reportan una sensación placentera cuando su pene toca el anillo interno del condón femenino durante la penetración.7 Los condones femeninos pueden ser usados en la vagina y también en el ano, removiendo el anillo interno y colocando el condón sobre el pene antes de la penetración.

Respecto a los lubricantes, aquellos a base de aceite no dañan el condón femenino como sí lo hacen con el masculino, dado que el primero está hecho de poliuretano o nitrilo y no de látex. Así que es posible usar cualquier lubricante a base de aceite o agua.

Muchas organizaciones de hombres gay en Estados Unidos, Reino Unido, Canadá, Australia y también de países en desarrollo han adoptado un enfoque de placer en la prevención del VIH y enseñan a los hombres cómo hacer que los condones se sientan mejor y cómo integrarlos al juego sexual. Por ejemplo, la Federación Australiana de Organizaciones de Sida, creó Sexo en Lugares Gay, un juego de video interactivo que sigue a un hombre gay imaginario a lo largo de una diversidad de encuentros sexuales (por ejemplo en un sauna, o fiesta) y permite al usuario hacer un conjunto de elecciones sexuales y también con relación al uso de drogas. Con cada elección, emerge un cuadro de diálogo con información de promoción de la salud y reducción del daño. Se incluye también un folleto electrónico que aborda temas sexuales para hombres que viven con VIH con mensajes positivos sobre el sexo.14

Muchos proyectos dirigidos a hombres gay asumen de manera realista que el temor a la enfermedad no hará que la mayoría de ellos deje de tener relaciones sexuales. Esta perspectiva representa posibilidades poco exploradas para la prevención del VIH en contextos de bajos recursos y entre trabajadoras sexuales, parejas heterosexuales y mujeres.

Consejos para educadores en salud sexual

Basados en los hallazgos del Mapa Mundial y otras fuentes relevantes, ofrecemos los siguientes consejos a educadores en salud sexual, extraídos de esfuerzos exitosos para erotizar los condones masculinos y femeninos, incrementar su uso y asegurar un sexo mejor y más seguro.

• Comiencen con una actitud realista sobre las razones por las cuales las personas tienen sexo
Esto requiere honestidad y mensajes directos que ayuden a las personas a tener un sexo mejor y más seguro.

• Obtengan consejos y asesoría de los grupos objetivo
El placer y la sensualidad a menudo difieren según la cultura, por lo que es vital que los mensajes de promoción del placer en la prevención del VIH se adapten a las necesidades y deseos de las comunidades objetivo. Por ejemplo, en Mumbai, India, la Asociación Sambhavana reportó que algunos miembros de la comunidad hijra (transexual) se insertaban el condón femenino antes del sexo anal y explicaban a sus parejas que lo usaban como prueba de feminidad (Comunicación personal, Jasmir Thakar, Funcionario, Sociedad Samabhavana, agosto, 2003). A menudo la población destinataria tiene sus propias ideas innovadoras sobre cómo erotizar los condones e incrementar su uso.

• Siéntanse cómodos hablando del sexo y el placer
Los esfuerzos por erotizar los condones requieren de discusiones detalladas sobre cómo lograr que los condones se sientan mejor. Esto requiere aprender a hablar de sexo de manera directa fuera del dormitorio. Si los instructores o miembros de los programas no se sienten cómodos hablando de sexo y placer, o si carecen de un conocimiento apropiado sobre sexo placentero, el proyecto puede verse afectado. Una forma altamente efectiva de superar la incomodidad con temas sexuales es encontrar a miembros de la población objetivo (por ejemplo trabajadores sexuales, hombres gay, mujeres jóvenes) dispuestos a entrenar o asesorar al equipo del proyecto.

Una forma alternativa es abrir un diálogo interno sobre el sexo y el placer. Por ejemplo, en Namibia, el director del programa de VIH/sida de Ibis incluyó diálogos sobre sexo y placer como parte de la capacitación al interior del programa sobre sida y desarrollo. El enfoque alentaba a que cada miembro del equipo mirara, en primer lugar, su propia realidad sexual, y que intentara vencer los tabúes para hablar sobre sexo y sexualidad con sus colegas y amigos. Los talleres reunían en las sesiones al personal de todos los niveles, desde gerentes hasta encargados de limpieza. Esto ayudó a refutar el mito de que no se puede hablar de cosas íntimas con personas de distinta raza, edad y estatus. En una de las sesiones, se pidió a dos equipos que hicieran una lista con la mayor cantidad de partes del cuerpo que pudieran ser usadas sexualmente, y con todas las posiciones sexuales que pudieran imaginar. Esto rompió las inhibiciones de las personas, que reían y pensaban en respuestas cada vez más audaces y atrevidas. Los juegos eran seguidos de discusiones en profundidad. De acuerdo a los organizadores, esto ayudó a los participantes a superar inhibiciones para hablar sobre el sexo, la sexualidad y las posibilidades del placer más allá de la penetración.

• Mantengan el foco en el placer y el sexo más que en la enfermedad
Algunos proyectos de mercadeo del condón masculino ofrecen condones de colores, sabores o texturas que incrementan las sensaciones o la comodidad para uno o los dos miembros de la pareja, y cuentan con empaques atractivos para grupos étnicos o sociales particulares. Sin embargo, todavía sus mensajes a menudo se centran principalmente en la prevención de la enfermedad. Es importante lograr un balance entre la promoción del placer y la promoción de la salud.

• Eliminen los mensajes y actitudes que promuevan la vergüenza o el temor frente al sexo, las preferencias sexuales o el placer
Empowerment Concepts (www.empow.co.za), una organización sin fines de lucro con base en
Nelspruit, Sudáfrica, desarrolló un programa altamente exitoso llamado Vida Positiva en Mozambique, que dio pasos importantes para eliminar la vergüenza y el temor asociados al sexo en muchos contextos religiosos. Uno de los aspectos del proyecto era promover un sexo más seguro abordando una de las principales razones por las que los hombres casados tenían sexo fuera del matrimonio: el aburrimiento con su vida sexual y el rechazo de sus parejas a probar nuevas posiciones sexuales. El proyecto trabajó con actores clave a nivel de la comunidad a fin de promover consejería de pareja con un enfoque de placer. Los sacerdotes y religiosas católicos locales, que fueron incluidos en el programa, promovían una mejor comunicación entre las parejas casadas y las alentaban a hablar de manera más abierta sobre lo que les gustaba o no del sexo.

La organización Hombres Gay Luchando contra el Sida de Reino Unido lanzó en marzo del 2006 una campaña mediática con afiches que mostraban fotografías de hombres gay solos o en pareja y consejos positivos y francos sobre el sexo o sobre relaciones sanas y divertidas (http://www.metromate.org.uk/iframes.php?page=/jobs/index.phtml.)

Y la Fundación Internacional Naz también dio un paso adelante para eliminar la vergüenza de los mensajes sobre sexo más seguro. Naz busca mejorar la salud sexual y los derechos humanos de hombres marginalizados que tienen sexo con otros hombres, sus parejas y sus familias en Asia Meridional. Aunque las restricciones culturales son una limitante para los proyectos con mensajes positivos sobre el sexo en la región, Naz estimula a sus contrapartes a organizar discusiones sobre la sexualidad, el sexo más seguro y el placer. La institución ha elaborado también un folleto con un enfoque positivo del sexo, con descripciones y diagramas sobre el placer y el sexo más seguro, posiciones y conciencia del propio cuerpo (www.nfi.net).

Innovación en la promoción del condón y los lubricantes en Camboya

Camboya es uno de los pocos países del mundo donde se ha documentado que las campañas focalizadas para la prevención del VIH y el uso del condón están entre las principales razones de la disminución en la prevalencia del VIH.15 La política gubernamental, que promueve el uso del condón en el 100% de los casos en establecimientos comerciales, fundamentalmente prostíbulos, ha sido reconocida ampliamente como un importante factor que explica esta reducción.16 Servicios de Población Internacional Camboya (PSI por sus siglas en inglés) introdujo su marca Number One en 1994 en el marco de una campaña para promover una mayor conciencia sobre el tema; actualmente, son los condones más usados en el país, con una fracción del 80% en el mercado de condones. En 2002, estaban disponibles en un 97% de prostíbulos en Camboya.

Durante la campaña, muchas ONG vinculadas con trabajadoras sexuales y hombres que tienen sexo con otros hombres en Camboya, identificaron la necesidad de lubricantes accesibles, a base de agua, para mejorar la comodidad y efectividad de los condones y así alentar su uso. Esta necesidad era mayor durante festividades como el Festival del Agua, cuando las trabajadoras sexuales tienen más clientes por noche. Según el doctor Chawalit de Family Health International (FHI): “Sin lubricantes, ellas no usan condones, para así acortar los actos sexuales con clientes en estado de ebriedad.” Cuando el personal de PSI Camboya visitó una clínica khmer en Svay Pak, un área de prostíbulos cerca de Phnom Penh, el equipo de la clínica expresó la urgente necesidad de contar con lubricantes para las trabajadoras sexuales locales. Encontraron que cuando las trabajadoras sexuales tenían múltiples actos sexuales con diferentes clientes en un corto periodo de tiempo, y usaban el condón en cada ocasión, podían experimentar molestias, incluso dolor, por la imposibilidad de producir una lubricación natural adecuada. La falta de estimulación y la depresión psicológica también contribuían a la sequedad vaginal, lo que provocaba en algunos casos la ruptura del condón y mayores desgarros vaginales, incrementando así el riesgo de transmisión de una ITS/VIH.

También se encontró que los hombres que tienen sexo con otros hombres eran una población significativa que se encontraba en riesgo debido a los altos niveles de sexo no protegido, hecho atribuible al menos parcialmente a la incomodidad y la falla del condón. El sexo anal requiere lubricación debido a que el revestimiento del ano no segrega una lubricación natural que facilite la penetración. Sin lubricación, existe el riesgo de que el condón se rompa y que se produzcan desgarros en el revestimiento anal, lo que aumenta el riesgo de transmisión del VIH. Evidencia anecdótica de dos organizaciones sin fines de lucro que trabajan en salud sexual y reproductiva en Camboya, FHI y Khana –la contraparte camboyana de la Alianza Internacional contra el VIH/ Sida– sugiere que a menudo los hombres usan con el condón lubricantes a base de aceite (gomina, aceite de cocina o vaselina) para favorecer la penetración. Esta práctica es peligrosa porque este tipo de lubricantes dañan el látex y aumentan el riesgo de ruptura.

Dado que los lubricantes a base de agua no previenen por sí mismos la transmisión del VIH, PSI Camboya creó el empaque Number One Plus, que combinaba el lubricante con un condón Number One. El empaque contenía dos sobres de lubricante a base de agua con cuatro condones Number One. Cada sobre de 6 cc era suficiente para dos actos sexuales con dos condones diferentes. Esta modalidad resultaba ideal para aumentar la popularidad de la marca Number One y reforzar el uso del lubricante a base de agua con el condón. La combinación de ambos productos también permitió reducir costos. Uno de los desafíos en muchos países, especialmente entre grupos de alto riesgo, es hacer no sólo que los productos estén disponibles, sino que lo estén en versiones asequibles y de alta calidad. El éxito de la campaña Number One Plus se basó en el hecho de que este lubricante era mejor y más duradero que otros. Como se reportó en un taller sobre el tema, el lubricante no manchaba, tenía un sabor y olor agradable y un mínimo efecto negativo sobre el látex; no era dañino y era fácil de limpiar.17

El precio del paquete Number One Plus fue determinado mediante un estudio sobre disponibilidad de pago por el producto, y está altamente subsidiado. Fue considerado asequible por los usuarios. Menos del 5% de los paquetes se distribuyen gratuitamente, principalmente para fines de capacitación. Los puntos de distribución incluyen farmacias, supermercados y puestos de mercado, así como lugares de alto riesgo y difícil acceso como prostíbulos, bares al aire libre y karaokes. Otros medios de distribución son las redes de educación de pares, ONG que trabajan con hombres que tienen sexo con otros hombres, trabajadoras sexuales y actores clave en estas comunidades. El equipo de venta de PSI también trabajó para asegurar la disponibilidad del producto en prostíbulos, pensiones, zonas de “ligue” y lugares de entretenimiento frecuentados por hombres que tienen sexo con otros hombres. Capacitaron además a los instructores y consumidores sobre el uso y la cantidad de lubricante adecuados.

El mensaje clave de la campaña fue que la combinación del lubricante a base de agua Number One Plus y el condón Number One haría que el sexo fuera mejor y más seguro. Otros mensajes enfatizaban los siguientes aspectos: el lubricante debe ser siempre usado con un condón, nunca solo; el lubricante aumenta la durabilidad del condón; los lubricantes no son un artículo de lujo; y los lubricantes a base de aceite pueden provocar que los condones de látex se rompan y que disminuya su efectividad. La campaña enfatizaba también sus beneficios en términos de placer, sexo seguro y prevención del VIH, incluyendo un mayor placer para quien penetra y menor fricción vaginal y anal para el receptor.

El producto estaba dirigido inicialmente a trabajadoras sexuales y hombres que tienen sexo con otros hombres, pero fue también comercializado masivamente. La publicidad incluyó spots televisivos y radiales, así como promoción en puntos de venta. Durante los primeros seis meses, las ventas de lubricante se incrementaron en 500%, excediendo cualquier expectativa. La investigación mostró que el producto llegaba tanto a la población objetivo como a la población general. Sin embargo, una interrupción de seis meses en el financiamiento hizo que se agotara el stock. Una vez que el financiamiento de los donantes estuvo nuevamente garantizado, se volvió a los niveles previos de venta. Actualmente, PSI está buscando expandir las ventas y el acceso en las áreas rurales.

Se realizó una capacitación dirigida al personal y equipo de ventas de PSI Camboya para sensibilizarlos hacia el trabajo con hombres que tienen sexo con otros hombres. A pesar de cierta resistencia inicial, el aumento en las ventas puede atribuirse al cambio de actitud en un sector amplio del personal respecto al mercadeo y venta de productos a poblaciones altamente estigmatizadas (Comunicación personal, Supriya Pillai, julio 2006).

Los estudios de satisfacción del consumidor impulsados por PSI Camboya mostraron que era difícil reservar parte del sobre de lubricante para usarlo con otro condón. Por esta razón, piensan ofrecer en un mismo empaque cuatro sobres de lubricante y cuatro condones. Asimismo, están considerando la posibilidad de vender el lubricante como un producto aparte para quienes quieran usar más de la mitad del sobre con cada condón.

PSI no ha investigado si el éxito del lubricante se debe a su asociación con el placer, en lugar de utilizar un enfoque tradicional de salud pública. No obstante, las campañas de televisión y radio fueron bien recibidas, y el personal de PSI involucrado piensa que esta asociación contribuyó al aumento de las ventas.

Los condones femeninos y el placer

Imaginen un nuevo juguete sexual. Cuesta menos de un dólar, está disponible en todo el mundo, viene en su propio y discreto empaque y ofrece placer ilimitado tanto a hombres como a mujeres. Tiene dos anillos. Uno se inserta profundamente en la vagina, donde hace fricción contra su interior, especialmente durante el sexo o al utilizar los dedos, provocando una penetración más intensa. El otro anillo permanece fuera de la vagina. Algunas mujeres refieren que la fricción del anillo externo sobre el clítoris puede aumentar el placer e incluso provocar un orgasmo. Los hombres refieren también experimentar placer con el golpeteo del pene contra el anillo interno. Este juguete está hecho en su totalidad de un material conductor del calor que permite que se sienta a la pareja, especialmente cuando se cubre con lubricante por dentro y por fuera. Pueden haber adivinado ya que se trata de una descripción del condón femenino.

El condón femenino es una cubierta resistente, suave y transparente de poliuretano que se inserta en la vagina antes del coito y brinda protección contra el embarazo y las ITS, incluyendo el VIH (ver www.femalecondom.org). Forma una barrera entre el pene y la vagina, el cérvix uterino y los genitales externos. El poliuretano es más resistente que el látex, es inodoro, no causa reacciones alérgicas y, a diferencia del látex, puede ser usado con lubricantes a base de agua o aceite. Puede insertarse antes de una relación sexual, no depende de la erección masculina y no requiere ser retirado inmediatamente después de la eyaculación. Su uso correcto y constante hace que el condón femenino sea tan efectivo como cualquier otro método de barrera, y no tiene efectos secundarios ni riesgos.18

Un factor que ha contribuido a la promoción del condón femenino es el incremento del placer sexual y la oportunidad de erotizar el condón, hecho que ha sido reportado por muchas usuarias. Otros factores son el respaldo que obtiene de los hombres para fines de planificación familiar y el apoyo percibido para su uso por parte de los grupos de pares. Adicionalmente, las trabajadoras sexuales con la habilidad de negociar un sexo más seguro lo consideran una buena alternativa en los casos en que los condones masculinos no son bien aceptados. 19 Los efectos placenteros tanto físicos como psicológicos de usar el condón femenino pueden ser cruciales para la negociación de un sexo más seguro. La lubricación y delgadez del material hace que el coito se sienta resbaladizo, natural y divertido. Para muchos, el hecho de que la erección masculina no tenga que ser permanente es un valor agregado. Algunas personas valoran su tamaño ligeramente mayor. Las personas pueden prolongar el acto sexual, hacer una pausa (por ejemplo para otro tipo de juegos sexuales o para algo completamente diferente) y no necesitan quitarse el condón. La transmisión de calor a través del poliuretano es otra característica que hace que para muchos el sexo sea más “natural” o placentero. Se ha asociado también con una mayor feminidad.

En Senegal, la Sociedad para las Mujeres y el Sida en África (SWAA por sus siglas en inglés) asoció el ruido producido por el movimiento del poliuretano durante el coito al sonido de las cuentas de bin-bin que las mujeres usan alrededor de sus caderas como un accesorio erótico. Como resultado, para algunos hombres y mujeres senegaleses el ruido del condón se convirtió en un estímulo que excita el deseo más que inhibirlo. Luego SWAA Senegal asoció los condones femeninos a las cuentas de bin-bin en la campaña de mercadeo, haciendo que se convirtiera en uno más de los accesorios eróticos utilizados en algunos lugares del país, junto con los inciensos y la lencería. Se argumentó también que el condón femenino se adapta a una variedad de tamaños del pene como un incentivo para su uso (Comunicación personal, Cira Endsley, Health Foundation y SWAA International, y Charity Binka, Presidenta, SWAA Ghana, Julio 2003).

En Zimbabue, existe una nueva palabra en idioma shona (ketecyenza) inventada para describir el maravilloso cosquilleo que sienten los hombres por la fricción del anillo interno del condón femenino contra el pene.7 En Zambia y Ghana los hombres reportaron que el golpeteo del anillo interno contra el pene les provocaba excitación. En ausencia de sus parejas, algunos hombres refirieron haber comprado un condón femenino para masturbarse con el anillo interno (Comunicación personal, Cira Endsley y Charity Binka, como se señaló más arriba). En India, algunas mujeres reportaron haber tenido su primer orgasmo al insertarse el condón femenino lubricado.20 En un estudio realizado en Sri Lanka, se encontró que una cuarta parte de las trabajadoras sexuales cobraban más a sus clientes por usar un condón femenino convenciéndolos de que era un accesorio erótico, aunque éstos les eran provistos gratuitamente.21

Dos ONG que trabajan en el ámbito de la salud sexual en Andhra Pradesh, India – Changes en Kakinada y Needs Serving Society en Chaliakaluripet – encontraron durante una investigación sobre aceptabilidad del condón femenino en trabajadoras sexuales, que si los hombres objetaban su uso, ellas planteaban que el condón se siente como una vagina “natural”, que la lubricación del condón es similar a la del sexo piel a piel, y que el contacto del anillo interno con el pene es placentero. Estas características les permitían también pedir un mayor precio por sus servicios. De acuerdo a Cheswera Prasad de Needs Serving Society, Andhra Pradesh, una organización que trabaja con comunidades de trabajadoras sexuales, cuando un cliente se quejaba por el sonido, la trabajadora sexual decía: “Sólo suena cuando el hombre es bueno en el sexo”.14

En Mongolia, el condón ha sido promovido por trabajadoras sexuales, por un programa de prevención de VIH y a través de una marca y una campaña de mercadeo que utiliza el placer como característica principal. Marie Stopes International, con el apoyo de UNFPA, lanzó el condón femenino asociándolo al popular condón masculino Trust (Confianza) y lo llamó Lady Trust. La información incluida en el paquete de Lady Trust habla de la posibilidad de un mayor placer sexual con el condón femenino, y sobre los vínculos entre el placer masculino y femenino, los diferentes usos del condón, y la anatomía e inserción del mismo. La campaña de mercadeo fue acompañada de una capacitación exhaustiva a los promotores y los proveedores de servicios, así como de una campaña publicitaria en la radio local y en dos periódicos populares. (Comunicación personal, D. Altachinmeg, Marie Stopes Mongolia, Gerente de Mercadeo Social, julio 2003, y presentación de Sarah Black, Gerente de Apoyo al Programa, Marie Stopes International Australia, Reunión Regional de MSI en Asia, Bangkok, mayo 2004). De esta manera, el condón femenino tiene muchos atributos que aumentan el placer, y que pueden ser utilizados para incentivar un sexo más seguro.22

Conclusión

Hemos mostrado sólo algunas de las posibilidades en las que el placer puede jugar un rol clave en la prevención de las ITS y el VIH. El Proyecto Placer se propone seguir documentando ejemplos y estudios de caso sobre la incorporación del placer en los programas de promoción de un sexo más seguro, identificar lecciones aprendidas y buenas prácticas, y desarrollar formas de garantizar que el placer sea un elemento central de un sexo mejor y más seguro.

Reconocimientos

Una versión de este artículo fue presentada en el Taller Internacional sobre Condones el 23 de junio del 2006. La investigación sobre el Mapa Global del Placer y los estudios de caso fueron financiados por CARE internacional y CARE Camboya. Valoramos el tiempo y la información proporcionada por las agencias y los equipos a cargo, especialmente a Supriya Pillai, y Barry Whittle de PSI. Para solicitar las publicaciones del Pleasure Project, escribir a info@the-pleasure-project.org o visitar www.thepleasureproject.org

Referencias